lunes 19 de diciembre de 2011

Go home!

Confieso que muchas veces tengo que recurrir a los viejos para sentirme joven, lo cual no deja de ser curioso. Este sentimiento me aflora con un sinfín de escritores, pero es particularmente acentuado con la música. Como una consecuencia de este torpe devaneo reflexivo, me reconozco cada día más consciente de que el paso a la adultez tiene que ver con que tus ídolos se vuelvan abuelos. Lo triste de todo es que no logro imaginar a mi hijo vibrando con las afiladas guitarras eléctricas que se escapen de tarde en tarde desde el sótano de un asilo de ancianos. ------------- PD: Hoy 19 de diciembre Alvin Lee, mítico líder y guitarrista de Ten Years After, cumple 67. Las ráfagas de notas que desgranó sobre las pacíficas trincheras de Woodstock fue por años para mí la quintaesencia de un gran solo de guitarra. Sí, era algo lineal y mecánico y sus armonías no asumían ningún riesgo. Por eso no era Clapton, McLaughlin, ni Jimi Hendrix. Pero tocaba endemoniadamente rápido, no por pirotecnia ni gimnasia, sino porque saltaba a la vista que sus dedos se movían a la misma velocidad que su corazón.

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