martes, 4 de enero de 2011

Discos treintones



Si alguien me mirara fijo a los ojos, arrugara la boca con una mueca burlona y me soltara a la cara un "Carrillo, naciste en un año de mierda para la música", la verdad es que no me molestaría para nada. Incluso si ese alguien acompañara su diatriba vociferante con un índice erguido, acusador, y lo blandiera directamente a mi entrecejo.

Porque en el fondo no se trata de ninguna gran mentira: 1981, como síntoma de una década completa, marcó la decadencia de muchas bandas hasta entonces irreprochables o, al menos, fue el año en que pisaron el palito de la búsqueda del éxito fácil y coquetearon con el pop.

Se me viene a la mente, por ejemplo, Genesis, con su simplón Abacab; o el hard rock edulcorado de Judas Priest en Point of entry. Hasta los Ramones, con Pleasant Dreams, se pegaron su porrazo. AC/DC, después de despacharse una obra maestra el año anterior, en el debut de Brian Johnson al micrófono (Back in black), deja bastante que desear con For those about to rock, un álbum muy poco inspirado, con la dignísima excepción del tema homónimo.

"Music from the elder" también representó un traspié para Kiss, con una propuesta conceptual poco lograda y mucho menos comprendida. Monstruos como Bob Dylan, The Who y los Rolling Stones igualmente dividieron a la crítica, y en algunos casos a sus fans, con Shot of love, Face Dances y Tatto You, respectivamente.

Sin embargo, sea como sea, todos estos altibajos fueron fruto de una apuesta -honesta o maqueteada- y muchas veces hasta de un salto al vacío justo al inicio de una década plagada de incertidumbres.

Visto con calma, no es nada distinto, en el fondo, a las búsquedas y exploraciones de Rush en Moving Pictures, de Iron Maiden en Killers, de Ozzy en Diary of a Madman, de King Crimson en Discipline, de Journey en Frontiers, de Jaco Pastorius en Word of Mouth o de Los Jaivas en Alturas de Machu Picchu, sólo por nombrar algunos discos notables dentro de la historia del rock y de la música popular en general.

Ellos tuvieron suerte o demasiado talento y terminaron achuntándole. Y ahora, en 2011, cumplen 30 años y comienzan a envejecer con dignidad, tal como le gustaría hacerlo a quien escribe estas líneas apuradas, prontamente un nuevo treinteañero, que sigue alucinando con el buen rock and roll.


PD: Pronto se vienen reseñas de algunos de estos discos treintones.

2 comentarios:

  1. :)! Las que nombraste, son bandas de antes de los ochenta, que entraron a la década con malos ejemplos (?), pero que opinas del pop que nace en los ochenta?

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  2. Exacto! Y también nació buen metal...
    De todas formas, sé que omito varios otros discos buenos del 81 (Mob rules, High 'n' dry, Unsung heroes, Too fast for love, Difficult to cure, Foreigner 4, etc.), pero de ahí quizás les dedique algún posteo.

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